La exposición mostrará dos campos diferentes de la expresión artística tradicional de Japón: por un lado el Ikebana, arte floral japonés que persigue la transmisión de vida a las flores, y también el proceso inverso de traslación de su fuerza vital al individuo, gracias a la incorporación de sus composiciones en nuestras realidades cotidianas. La segunda parte la protagonizará el Sumie, arte pictórica nipona surgida en el siglo XIII que, por medio de trazos muy sencillos y bellos, muestra la etimología de las palabras.
Como actividades complementarias, durante La noche en blanco, la maestra Yoko Doi escenificará la ceremonia tradicional del té con algunos asistentes. El músico Antonio Olías hará tres pases de veinte minutos de música tradicional japonesa interpretada con shaku hachi, una flauta de bambú típica del acervo musical japonés, mientras dentro del espacio expositivo se proyecta de forma continua la películaRikyu, sobre elementos tradicionales de la cultura japonesa.