Saber escuchar, saber regalar, ponerse en la piel del otro. Aliviar los males de la gente a través del arte y el dibujo. El artista Aitor Saraiba lleva años realizando exquisitos dibujos que él llama ‘curativos’, interpretando las ansiedades, los miedos, las inquietudes y anhelos de sus amigos y regalando después estos dibujos a sus interlocutores.
En La noche en blanco, la propuesta se reproduce a gran escala por las calles de Madrid, con cientos de dibujantes dispuestos a ‘sanar’ a quien lo desee a través de su arte, armados tan sólo con una mesa, dos sillas, papel y rotuladores, y muchas ganas de charla. Y, de regalo, un sencillo dibujo hecho en exclusiva para cada uno de los ciudadanos. Porque ya es hora de que, por una vez, un desconocido nos atienda y escuche porque sí, porque quiere, en el metro, en el ascensor o en plena calle y, además, nos entregue un pequeño detalle.
A lo largo de todo el verano, cerca de un centenar de artistas se ha reunido en seminarios y talleres impartidos en Matadero Madrid preparando la acción, en compañía de Aitor Saraiba y un equipo de psicólogos, con el objetivo de Sanar Madrid, al menos por una noche. En ellos tanto los psicólogos como el artista han explicado a los dibujantes que ejecutan la acción las técnicas básicas para aprender a escuchar y a detectar los males y ansiedades particulares de la gente, así como a interpretarlos, para poder después realizar un dibujo curativo.
Aitor Saraiba es un artista manchego salido de la escuela de Bellas Artes de Cuenca que, con tan sólo 25 años, ha sido reconocido por varias publicaciones especializadas como uno de los más prometedores de nuestro país. Ha publicado hasta ahora tres libros con su propios dibujos, que llevan por título: Mis ídolos favoritos y Un pony muerto, publicados por el museo MIDE de Cuenca, y El viaje más largo de mi vida, editado por la Galería Garco de Puebla (México).